Caso fobia social 04


Consultas seleccionadas 

  • Fobia social


Ésta es una más de las miles de consultas que recibimos cada año en la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). Las consultas que han sido seleccionadas pretenden servir de ejemplo a otras personas que sufren problemas similares. Reproducimos estas consultas, con muy pocas modificaciones. Nos hemos limitado a modificar los datos de identificación para conservar el anonimato de las personas que nos consultan.

 

Dr. A. Cano Vindel:

Me llamo Daniel y no es que crea que sufro fobia social sino que estoy convencido de ello.

Siempre he sido una persona introvertida pero, debido a mi desarrollado sentido del humor, nunca tuve problemas para hacer nuevas amistades aunque algunas personas me consideraban un tanto extraño.

El problema se agudizó a los 19 años( ahora tengo 25 ), cuando empecé los estudios de informática en la universidad. Allí tuve verdaderos problemas para relacionarme con la gente: me daban pánico las miradas, tenía un gran complejo de inferioridad, tenía la angustiosa sensación de que la gente se daba cuenta de que tenía algún problema psicológico, percibía claramente que la gente no se sentía a gusto a mi lado; todo ello me llevó a soportar una dura y profunda depresión durante 2 años aunque la pude superar sin ayuda profesional. Ello me llevó a fracasar en mis estudios y en mi vida personal.

A veces sufro pequeñas depresiones de corta duración cuando no resuelvo satisfactoriamente alguna situación social.

Soy una persona perfeccionista, con mucho sentido común y racionalista hasta sus últimas consecuencias. Precisamente fue esto y el hecho de no poder controlar mis reacciones hacia las situaciones sociales mínimamente comprometidas lo que me llevo a la depresión.

A pesar de haber superado la depresión y que los síntomas de mi fobia social no sean tan agudos necesito superar definitivamente mi grave e invalidante problema. Necesito poder desarrollar mi vida con normalidad y poder disfrutar de ella y para ello necesito que mi problema deje de ser el centro de gravedad de mi existencia.

He pensado en buscar ayuda profesional muchas veces pero me da miedo tener que explicárselo a mi novia y a mis amistades y ser rechazado: ya debe de saber usted sobradamente todos los prejuicios que existen contra aquellos que requieren de ayuda profesional. No soportaría que me rechazaran por ello.

Sé que esta dirección electrónica es para correo profesional pero no sé a quien pedir consejo.

Sin otro particular, esperando recibir noticias suyas, le saluda atentamente: