ENTREVISTA de ANTONIO CANO director del Grupo Cognición, Emoción y Salud

ENTREVISTA de ANTONIO CANO director del Grupo Cognición, Emoción y Salud

Miércoles, 20 de octubre de 2010

“No es malo tener ansiedad sino estar siempre preparado y en exceso, porque agota y repercute en la salud”

Cuando nació, en los años ochenta, en la Universidad Complutense de Madrid, el grupo de investigación que dirige Antonio Cano era pionero en un campo de la psicología que pretendía demostrar las relaciones entre emociones y salud. La tesis doctoral de Cano, que además dirige la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, fue uno de los primeros trabajos en el mundo que, además, relacionó cognición y emoción.

¿Qué objetivos tiene este grupo de investigación?

Centramos el interés en dos tipos de relaciones: por un lado, cómo lo que pensamos influye en nuestras reacciones emocionales y, por otro, cómo las emociones están asociadas con la salud. Cuando una persona interpreta el mundo de una manera muy amenazante, es más probable que tenga más estrés y ansiedad y, al estar siempre en alarma, consuma más recursos; y en un momento dado puede que el sistema inmune no tenga recursos suficientes para luchar contra el virus de la gripe, por ejemplo.

¿Cuáles han sido vuestros mayores logros?

Somos conocidos por el Inventario de Situacio­nes y Respuestas de Ansiedad (ISRA), que evalúa qué reacciones de ansiedad tenemos en diferentes situaciones y ha tenido mucha repercusión en to­da la psicología española y extranjera desde que se publicó en 1986. Otro éxito es la Sociedad Españo­la para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés y todo lo que ha creado.

¿Cuáles son vuestras líneas de investiga­ción?

He dirigido varias tesis sobre emociones y en­fermedades crónicas que demuestran que en es­tos pacientes encontramos más ansiedad, reaccio­nes depresivas y episodios de ira. Hemos trabajado también en evaluación de emociones y en relacio­nes entre procesos cognitivos y emoción: cómo evaluar si una persona tiende a ver en la interpre­tación de la realidad muchos posibles resultados negativos y más probables de lo que realmente van a ser. Hemos desarrollado un cuestionario para evaluar la amenaza, otro para evaluar la capacidad de afrontamiento, y otro que evalúa cuáles son los pensamientos que tienen con mayor frecuencia las personas que desarrollan trastornos mentales propios de la ansiedad. Este último se llama IAC­TA, Inventario de Actividad Cognitiva en los Tras­tornos de Ansiedad, y ha llegado a tener unas pro­piedades psicométricas muy importantes.

Una vez desarrollado, servirá para preve­nir.

Para prevenir, para curar y para formar a pro­fesionales en un nuevo tipo de tratamiento que de­riva del modelo de sesgos cognitivos. Hay que en­señar al paciente a manejar su atención para que no esté continuamente pendiente de la amenaza. Prepararse no es malo, tener ansiedad no es malo, pero estar siempre preparado y en exceso sí lo es, porque te agotas, y eso tiene consecuencias. Esta­mos trabajando para que una persona con un tras­torno de pánico no esté toda la vida tomando fár­macos sin llegar a curarse nunca, porque lo único que hacen es reducir síntomas que siguen produ­ciéndose.

¿Cuáles son vuestros planes de futuro?

Lo más inmediato es cerrar nuestra investiga­ción de epidemiología del trastorno de pánico y factores de riesgo en población trabajadora, cerrar algunas publicaciones sobre las consecuencias psi­copatológicas de los atentados del 11­M en la po­blación de Madrid y publicar algunos cuestionarios con los que trabajamos desde hace años.

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Email: canovindel@psi.ucm.es