Las emociones están asociadas con sensaciones corporales topográficamente distintas y culturalmente universales

Muchas son las expresiones que hacen referencia a cómo sentimos las diferentes emociones en el cuerpo (i.e., “mariposas en el estómago”,”nudo en la garganta”), por lo que este interesante estudio de origen finlandés se propone determinar si existe un patrón de respuesta corporal diferenciado para cada emoción .

El estudio publicado en la prestigiosa Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y liderado por Nummenmaa contó con un total de 701 participantes finlandeses, de diferente idioma (suecos) y cultura (Taiwaneses). Haciendo uso del emBODY, un novedoso software informático, los participantes debían colorear en una silueta plana las zonas en las que sentían un incremento o disminución de la activación relacionada con una emoción. Las emociones fueron presentadas de diversa forma en los 5 experimentos que realizaron: descritas mediante una palabra, inducidas a través de visionado de películas o historias emotivas o bien, presentando fotografías de expresiones faciales emocionales. En todas las condiciones, se obtuvieron descripciones corporales similares que diferenciaban con claridad cada una de las emociones del estado neutro, con una precisión de entre un 70-79%. Para descartar un efecto del lenguaje y de la cultura sobre estas descripciones, se compararon los resultados de la muestra de origen finlandés con las de origen sueco y taiwanés, obteniéndose respuestas consistentes entre todas ellas, lo que llevaría a pensar que estas sensaciones asociadas a las emociones serían universales, no estando controladas por estereotipos culturales ni por el idioma.

Estos patrones de activación corporal eran identificados con una emoción en concreto incluso enseñándoles a los participantes la silueta ya coloreada y preguntando a qué emoción correspondía, obteniéndose una precisión media de un 46%.

Estas sensaciones diferenciadas en las 6 emociones básicas podrían corresponder con la funcionalidad a nivel fisiológico de cada una de ellas. Por ejemplo,  emociones como la ira o el miedo se asocian sistemáticamente con un incremento de actividad en la parte superior del tronco, correspondiéndose con   un aumento de la tasa cardíaca y ritmo respiratorio, reacciones evolutivas para hacer frente a una posible amenaza.

Ver más en: http://www.pnas.org/content/early/2013/12/26/1321664111